La muerte se bebió algo de mí.
Yo bajé. La muerte bajó, bebió y dejó en el vaso un beso azul.
Vaso besado atravesado.
El vidrio es atravesado por la mancha eterna de pintalabios. ¿Por qué yo? ¿Por qué yo? ¿Por qué se bebió mi copa?
Al menos ahora soy una criatura azul.
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