Exhalación apocalíptica,
solemne invisible,
que el mundo sea anónimo no me importa,
en realidad, tampoco que seas azul, negro, rojo,
infinito,
ni que tu túnica sea de estrellas o sea de ríos,
sólo te imploro:
no arrastres mi espíritu al espejismo mental,
al profundo, insondable, oasis,
a la locura ataviada de perfección.
No hay comentarios:
Publicar un comentario